El especialista en minería de la UNP, Francisco Noé Ojeda Cerro, afirma que el problema radica en que no se aplican las leyes y no hay una adecuada fiscalización para frenar la minería ilegal, pues Piura tiene un enorme potencial minero en la sierra y Sechura.
“Tenemos normas y una buena ley de formalización para la minería, pero en lo que fallamos es en la fiscalización y cumplimiento de estas. Tenemos un país que tiene más normas que otra cosa. Es importante fiscalizar a la minería artesanal e informal; no se controla casi nada porque cuando a las grandes empresas se les da permiso para que operen, ya no se les controla cuando terminan y en eso hay mucho descuido por parte del Estado”, remarcó Ojeda.
Recalcó que Piura tiene un potencial minero, pero que no es aprovechado.
“Hay un maltrato a la actividad más importante económicamente hablando por parte del Estado y del empresario que no cumple bien y no respeta”.
Ojeda explicó que Piura tiene potencial minero: polimetálico y no metálico. “En Sechura tenemos 10 mil millones de toneladas de roca fosfórica (principal componente para los fertilizantes del mundo). Hay nitrógeno potasio y fósforo (NKP), sales sódicas y potásicas, diatomita, calcareos, yeso. En Ayabaca y Huancabamba tenemos importantes yacimientos polimetálicos de cobre, oro, molidedmo, turmalina”, manifestó.
Agregó que en la frontera con Ecuador existe el proyecto minero “La bolsa del diablo”, que es oro puro y mejor que Yanacocha. “Tenemos tremendo potencial minero. Somos premiados por la madre naturaleza, pero hay déficit de recurso humano. Hay normas y legislación adecuada de la formalización minera, pero todo el mundo hace lo que se le da gana. Los legisladores deben hacerla cumplir”, finalizó.
Fuente: Correo / Imagen: Referencial